Conseguir que Twitter sea útil evitando malas prácticas...

Empezar a trabajar con una red social debe ser una decisión muy meditada. Es necesario pensar dónde, por qué y para qué antes de “abrir un perfil”. Después viene la estrategia, palabra muy manida pero no por ello irrelevante: saber cómo vamos a (intentar) conseguir lo que (creemos) queremos conseguir es fundamental. Una vez dentro, al principio, podemos encontrarnos un panorama desolador, porque si algo puede salir mal… saldrá mal. El objetivo debe permanecer inamovible, de ahí la importancia de elegirlo bien, conforme a necesidades y recursos; aunque siempre teniendo en cuenta que una buena parte del éxito de nuestros planteamientos en Social Media dependerá de saber pivotar, de contar con posibles fallos o cambios de perspectiva que nos va a dar el día a día. Pero somos débiles, somos humanos… y como tal seremos tentados. Es posible que nos ciegue la visión de tener miles de seguidores o que cada mañana nos metamos en Twitter y comprobemos que no hay nadie ahí. Lo que algunos llaman el “efecto discoteca vacía“, que puede desembocar en una pequeña obsesión por conseguir seguidores o “Me Gusta”; o peor aún, puede hacernos perder el foco y probar miles de “soluciones” como si fuésemos un escritor sin recursos delante de una página en blanco.   Probando el #FollowBack Es posible que hayáis visto el hashtag...